Secretlab Atlas Review: ¿mejor que la Titan Evo?

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La Secretlab Atlas es la primera gran silla ergonómica de Secretlab, una marca que ya tiene probablemente la silla gaming más famosa del mundo, la Secretlab Titan Evo, y uno de los escritorios más populares para setups premium, la Secretlab Magnus Pro.

Por eso, cuando Secretlab lanzó la Atlas, mi primera reacción fue bastante clara: ¿hacía falta una silla nueva? La Titan Evo ya funciona muy bien, tiene soporte lumbar ajustable, reposabrazos muy buenos y varias tallas. Así que si ahora la marca lanza una silla “ergonómica”, uno espera más ajustes, más comodidad y una diferenciación clara frente a su modelo gaming.

Secretlab Atlas

Después de probar la Secretlab Atlas durante semanas, mi sensación es un poco agridulce. Hay cosas que me han gustado mucho, como el asiento ajustable, el reclinado dinámico y el diseño. Pero también hay decisiones que me cuesta entender, sobre todo que una silla ergonómica de este precio no tenga ajuste lumbar.

Análisis en vídeo de la Secretlab Atlas

Veredicto rápido

La Secretlab Atlas me parece una silla cómoda, muy bien acabada y con algunas ideas interesantes para trabajar. El ajuste de profundidad del asiento me parece un acierto, el reclinado dinámico funciona bien y visualmente es una silla muy elegante. En materiales y acabados, como suele pasar con Secretlab, transmite mucha calidad.

Secretlab Atlas versiones

El problema es que también me parece una silla demasiado conservadora. Se parece mucho a la Titan Evo, pero pierde algunos puntos importantes frente a ella: base de plástico en vez de metal, reposabrazos peores y, sobre todo, un respaldo sin ajuste lumbar. Y esto último, siendo una silla ergonómica, me parece difícil de defender.

Mi conclusión rápida sería esta: la Secretlab Atlas es buena silla, pero a su precio actual me cuesta recomendarla por encima de una Titan Evo o incluso de algunas sillas ergonómicas más ajustables.

Lo mejor y lo peor

Lo mejor Lo peor
Diseño elegante y acabados muy premium No tiene ajuste lumbar, algo raro en una silla ergonómica
Asiento más cómodo y ajustable en profundidad Base de plástico en vez de metal
Reclinado dinámico que empuja hacia delante Reposabrazos claramente peores que los de la Titan Evo
Muy buena experiencia de unboxing y montaje Se parece demasiado a la Titan Evo para lo que cuesta
Materiales y costuras muy cuidados Precio elevado para los ajustes que ofrece

Para quién es

  • Para quien quiere una silla Secretlab con estética más sobria y menos gaming
  • Para quien valora mucho el diseño, los acabados y la sensación premium
  • Para quien busca una silla cómoda para trabajar sin reclinado extremo
  • Para quien quiere ajuste de profundidad de asiento
  • Para quien ya tiene un setup Secretlab y quiere mantener el mismo ecosistema visual

Para quién no es

  • Para quien necesita mucho ajuste lumbar
  • Para quien espera una silla ergonómica muy configurable
  • Para quien mide más de 1,95 m
  • Para quien prioriza relación calidad precio
  • Para quien duda entre esta silla y una Titan Evo XL

Especificaciones de la Secretlab Atlas

Característica Descripción
Tipo Silla ergonómica premium
Versiones Atlas y Atlas NanoGen
Precio aproximado Entre 500 y más de 700 euros, según versión
Tallas R y L
Peso máximo Aproximadamente 120 kg
Base Plástico de alta calidad
Asiento Espuma de curado en frío o NanoFoam Composite, según versión
Profundidad de asiento Ajustable
Reclinado Dinámico, hasta unos 120 grados
Reposabrazos Ajustables, pero más simples que los de la Titan Evo
Soporte lumbar Integrado, pero sin ajuste manual
Reposacabezas Magnético

Unboxing y montaje

En el unboxing, Secretlab sigue estando a muy buen nivel. Todo viene bien presentado, bien protegido y con esa sensación premium que la marca sabe transmitir muy bien. Si ya has montado una Titan Evo, el proceso te va a resultar bastante familiar.

Hay pequeñas diferencias en cómo van anclados los reposabrazos y el respaldo, pero la experiencia general es muy parecida. No es una silla complicada de montar y, como suele pasar con Secretlab, desde el primer momento se nota que cuidan bastante la presentación.

Análisis por partes

Ruedas, base y altura

Las ruedas son las típicas de Secretlab y funcionan bien tanto en suelo como en alfombra. Aquí no tengo demasiadas pegas. El punto que sí me ha sorprendido es la base, porque en la Atlas tenemos una base de plástico. Es un plástico de buena calidad, pero no deja de ser plástico.

Y aquí tengo que ser claro: viniendo de Secretlab, esto me parece un pequeño downgrade. La Titan Evo nos tiene acostumbrados a bases metálicas, así que en una silla de este precio habría esperado algo similar.

En cuanto a tallas, la Atlas se ofrece en R y L. Yo he probado la talla L, recomendada hasta 1,95 m aproximadamente, y midiendo 1,94 m voy bastante justo. Si mides más de 1,95 m, personalmente miraría antes una Titan Evo XL.

Base y diseño de la Secretlab Atlas

Asiento y ajuste de profundidad

El asiento me ha sorprendido para bien. En mi unidad, que es la versión NanoGen, se siente más blando que el de la Titan Evo normal e incluso me da la sensación de que es algo más agradable que el de la Secretlab Titan Evo NanoGen. No es un sofá, sigue teniendo firmeza Secretlab, pero sí resulta más amable al sentarte.

Además, la Atlas añade algo que para mí sí es propio de una silla ergonómica: ajuste de profundidad del asiento. A través de una rueda puedes mover el asiento hacia delante o hacia atrás para ajustar la distancia entre el borde del asiento y la parte trasera de las rodillas.

Este ajuste me parece uno de los mayores aciertos de la silla. De hecho, creo que a día de hoy debería ser casi obligatorio en una silla ergonómica de este precio.

Reclinado dinámico

Otro punto interesante es el reclinado. A diferencia de la Titan Evo, aquí no tenemos un reclinado pensado para tumbarte casi por completo, sino un sistema más dinámico que te empuja hacia delante y te permite moverte mientras trabajas.

La presión se regula con cuatro niveles, lo cual simplifica bastante el ajuste. Además, al reclinarte no solo se mueve el respaldo, también se mueve el asiento en una proporción aproximada de dos grados de respaldo por uno de asiento. Esto hace que la experiencia sea más fluida y más propia de una silla de trabajo.

El ángulo máximo ronda los 120 grados, así que no es una silla para tumbarte como en una Titan Evo. Aquí la idea es otra: acompañar el movimiento mientras trabajas.

Reposabrazos

Los reposabrazos son uno de los puntos que menos me han convencido. No son malos. Son blanditos, cómodos y mejores que los de muchas sillas. Pero viniendo de Secretlab y comparándolos con los de la Titan Evo, me parecen un downgrade claro.

Suben, bajan, se mueven hacia delante, hacia atrás y algo hacia los lados, pero no transmiten la misma calidad ni tienen el mismo nivel de ajuste que los reposabrazos de la Titan Evo. Y sinceramente, no entiendo por qué Secretlab no ha reutilizado algo que ya tenía tan bien resuelto.

Reposabrazos de la Secretlab Atlas

Respaldo y soporte lumbar

El respaldo es el apartado que más me ha dejado dividido. Secretlab lo llama ReCurb y la idea es mantener una postura de espalda en forma de S, con apoyo tanto en la zona baja como en la zona alta de la espalda. Y hay que decir una cosa: la postura que propone la silla me parece cómoda.

El problema es que no tenemos ajuste lumbar. Ninguno. Y esto, en una silla que se vende como ergonómica, me parece una decisión muy rara. Incluso la Titan Evo, que es una silla gaming, permite ajustar el lumbar hacia dentro, hacia fuera, arriba y abajo. En la Atlas, en cambio, tienes que adaptarte al respaldo tal cual viene.

Puede que a muchas personas les encaje muy bien, como me ha pasado a mí en parte. Pero en una silla ergonómica de este precio, me habría gustado poder ajustar la zona lumbar a mi cuerpo, no simplemente confiar en que el respaldo de serie encaje con todo el mundo.

Reposacabezas magnético

El reposacabezas mantiene el sistema magnético típico de Secretlab. Es fácil de colocar, tiene buen tacto y permite ajustar la altura con bastante comodidad. La espuma me ha parecido algo más densa que en otras versiones de la marca y la forma es ligeramente distinta.

En general, es una de las partes que sí me convencen. Secretlab sigue resolviendo muy bien este tipo de detalles.

Materiales, versiones y precio

La Secretlab Atlas llega en varias versiones, incluyendo una versión estándar y una versión NanoGen más premium. Mi unidad es la NanoGen blanca, bastante similar en sensaciones a la Titan Evo NanoGen, pero adaptada a la morfología de la Atlas.

A nivel de materiales y acabados, pocas quejas. Las costuras, el tacto, el diseño y la sensación general son muy Secretlab. Todo está muy bien cuidado y visualmente la silla es preciosa. De hecho, creo que este es uno de sus puntos más fuertes.

El problema vuelve a ser el precio. Dependiendo de la versión, hablamos de una silla que se mueve aproximadamente entre los 500 y más de 700 euros. Y ahí la comparación con la Titan Evo se vuelve inevitable.

Secretlab Atlas vs Titan Evo

La comparación con la Secretlab Titan Evo es el gran debate de esta silla. Y sinceramente, creo que la Atlas no se diferencia lo suficiente.

La Atlas gana en ajuste de profundidad del asiento y en reclinado dinámico. Eso sí son funciones más propias de una silla ergonómica. Pero la Titan Evo gana en reposabrazos, base metálica, robustez y soporte lumbar ajustable. Y esto último es especialmente importante, porque vuelve un poco confusa la comparación: ¿cuál de las dos es realmente más ergonómica?

Además, si hablamos de versiones premium, la comparación con la Secretlab Titan Evo NanoGen también tiene sentido. La Atlas NanoGen es más sobria y más de oficina, pero la Titan Evo NanoGen sigue ofreciendo esa sensación de silla premium muy robusta y mejor equipada en algunos puntos clave.

Por eso creo que el precio va a ser decisivo. Si la Atlas cuesta solo 100 euros menos que una Titan Evo equivalente, me costaría recomendarla. Si la diferencia se acerca más a los 200 euros, entonces la Atlas empieza a tener mucho más sentido.

Secretlab Atlas y el ecosistema Secretlab

Algo que sí juega a favor de la Atlas es el ecosistema Secretlab. Si ya tienes un escritorio como la Secretlab Magnus Pro, la Atlas encaja visualmente muy bien en un setup premium, más sobrio y más enfocado al trabajo.

De hecho, creo que esta silla tiene mucho sentido para quien quiere una estética más elegante que la Titan Evo, pero sin salirse del universo Secretlab. En diseño, acabados y coherencia visual con el setup, la marca sigue siendo muy fuerte.

Lo que más me ha gustado

  • El ajuste de profundidad del asiento. Es probablemente el ajuste más ergonómico y útil de toda la silla.
  • El reclinado dinámico. Me gusta que empuje hacia delante y acompañe mejor el movimiento al trabajar.
  • El diseño. Es una silla muy bonita, sobria y elegante, especialmente en la versión NanoGen blanca.
  • Los acabados. Secretlab sigue cuidando mucho costuras, materiales y presentación.

Lo que menos me convence

  • La ausencia de ajuste lumbar. Para mí es el punto más difícil de justificar en una silla ergonómica.
  • Los reposabrazos. Son cómodos, pero peores que los de la Titan Evo.
  • La base de plástico. Es buena, pero viniendo de Secretlab esperaba metal.
  • El precio. Por 500 a 700 euros, la competencia es muy seria.
  • Se parece demasiado a la Titan Evo. Me habría gustado una silla ergonómica más diferenciada y ambiciosa.

Conclusión final: ¿merece la pena la Secretlab Atlas?

La Secretlab Atlas es una buena silla. Es cómoda, está muy bien acabada, tiene un diseño precioso y añade dos cosas muy interesantes frente a la Titan Evo: ajuste de profundidad del asiento y reclinado dinámico. Pero al mismo tiempo, me parece una silla demasiado conservadora.

El mayor problema es que, siendo una silla ergonómica, no tenga ajuste lumbar. Eso hace que la comparación con la Titan Evo sea más confusa de lo que debería. Si la Atlas hubiese añadido un respaldo mucho más ajustable, reposabrazos al nivel de la Titan Evo y base metálica, estaríamos hablando de una silla mucho más fácil de recomendar.

Mi conclusión sería esta: si quieres una silla Secretlab más sobria, más de oficina y con asiento ajustable, la Atlas puede gustarte mucho. Pero si estás dudando entre la Atlas y la Titan Evo, yo miraría muy bien el precio. A igualdad de precio o con poca diferencia, probablemente seguiría mirando antes la Titan Evo. Si la Atlas baja bastante, entonces sí puede convertirse en una opción mucho más interesante.

FAQ sobre la Secretlab Atlas

¿La Secretlab Atlas merece la pena?

Depende mucho del precio. Es una silla cómoda y muy bien acabada, pero me cuesta recomendarla si cuesta demasiado cerca de una Titan Evo.

¿La Secretlab Atlas es mejor que la Titan Evo?

No necesariamente. La Atlas tiene asiento ajustable y reclinado más dinámico, pero la Titan Evo tiene mejor base, mejores reposabrazos y soporte lumbar ajustable.

¿La Secretlab Atlas tiene ajuste lumbar?

No. Tiene un respaldo con soporte integrado, pero no permite ajustar la zona lumbar, algo que me parece su mayor punto débil.

¿La Secretlab Atlas sirve para personas altas?

La talla L está recomendada aproximadamente hasta 1,95 m. Yo mido 1,94 m y voy bastante justo. Si mides más, miraría antes la Titan Evo XL.

¿Qué es mejor, Secretlab Atlas o Titan Evo NanoGen?

La Atlas es más sobria y tiene un enfoque más de oficina, pero la Titan Evo NanoGen me parece más robusta y mejor equipada en algunos puntos. Dependerá mucho del precio y del uso que le vayas a dar.

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