Después de probar un montón de mesas elevables, algunas baratas de 200 euros, otras de 400 e incluso algunas más caras, ya tengo bastante claro lo que quiero en un escritorio de este tipo. Que suba y baje bien, que sea estable y que no tenga que pelearme con los cables cada dos días. El problema es que la Secretlab Magnus Pro juega en otra liga de precio. Así que la gran pregunta es bastante simple. ¿Qué tiene que tener una mesa para costar alrededor de 1000 euros y si de verdad merece la pena frente a opciones mucho más baratas?
Llevo tiempo usándola como mesa principal para teletrabajo y gaming y en esta review te voy a contar lo que más me ha gustado, lo que menos, qué pasa con sus accesorios y si de verdad compensa pagar lo que cuesta. Porque ya te adelanto una cosa. Es probablemente la mejor mesa elevable que he probado, pero no es una mesa que yo recomiende a todo el mundo.

Veredicto rápido
La Secretlab Magnus Pro me parece una mesa elevable premium espectacular si valoras mucho el diseño, el orden y los acabados. La gestión de cables es de lo mejor que he visto, el ecosistema magnético está muy bien pensado y la estabilidad está a otro nivel frente a muchas mesas más baratas. Ahora bien, también es una mesa carísima, muy pesada y bastante cerrada en cuanto a accesorios. Si solo quieres una mesa que suba y baje bien, hay opciones mucho más racionales.
En resumen, me encanta y entiendo perfectamente por qué hay gente enamorada de esta mesa. Pero también te digo una cosa muy clara. Si no te obsesiona el tema de los cables, los accesorios magnéticos o tener un setup especialmente limpio y bonito, probablemente no necesitas gastarte tanto dinero.
Lo mejor y lo peor
| Lo mejor | Lo peor |
|---|---|
| La gestión de cables es de las mejores que he probado | No todos los brazos de monitor encajan bien |
| El ecosistema magnético está muy bien pensado y da muchísima paz mental | Su ecosistema es bastante cerrado y los accesorios disparan el precio |
| La estabilidad y robustez están a otro nivel | Pesa muchísimo y moverla sin ruedas puede ser una pesadilla |
| Los acabados y el diseño se sienten realmente premium | Es una mesa que cuesta mucho justificar si solo buscas funcionalidad |
| El enchufe integrado en la pata es una pijada muy bien pensada | Con varios accesorios el precio se va rapidísimo muy por encima de los 1000 euros |
Para quién es
- Para quien quiere un setup muy limpio y muy cuidado visualmente
- Para quien odia los cables a la vista y valora muchísimo el orden
- Para quien busca una mesa elevable premium con gran estabilidad
- Para quien quiere integrar accesorios magnéticos y construir un escritorio muy pensado
Para quién no es
- Para quien solo quiere una mesa funcional que suba y baje bien
- Para quien tiene un presupuesto ajustado
- Para quien ya usa un brazo de monitor grande y no quiere pelearse con compatibilidades
- Para quien cambia el setup de sitio con frecuencia y no quiere cargar con una mesa pesadísima
Especificaciones de la Secretlab Magnus Pro
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Tipo | Mesa elevable premium |
| Precio aproximado | Alrededor de 1000 euros sin contar muchos accesorios |
| Tamaños | L y XL |
| Colores | Negro y blanco |
| Materiales | Acero con acabado mate |
| Gestión de cables | Tapa trasera metálica y magnética integrada |
| Ecosistema | Accesorios magnéticos propios de Secretlab |
| Memorias de altura | Sí |
| Extras destacados | Enchufe integrado en una pata y apagado del panel |
| Garantía | 5 años |
Análisis en vídeo de la Secretlab Magnus Pro
Montaje y primeras sensaciones
Si ya has montado algún producto de Secretlab, seguramente te imagines por dónde van los tiros. Desde que abres la caja ya notas que estás ante algo premium. Y sinceramente, faltaría más, porque estamos hablando de una mesa muy cara. La experiencia de unboxing está muy cuidada y el montaje, aunque el conjunto pesa muchísimo, es bastante sencillo. Son tornillos grandes, encajes bien pensados y en unos 30 minutos la puedes tener lista sin demasiados dramas.

En mi caso elegí la versión L en color Pure White, porque la XL era demasiado grande para mi oficina. También le hice un pequeño upgrade opcional y le puse ruedas, algo que me parece muy recomendable si en algún momento piensas moverla, porque sin ellas esta mesa es un muerto.
Mi experiencia real tras usar la Magnus Pro como mesa principal
Después de probar bastantes escritorios elevables, creo que ya tenía bastante claro lo que esperaba de una buena mesa de este tipo. Pero la Magnus Pro me ha dejado una sensación distinta. No porque suba y baje, que eso ya lo hacen muchas, sino porque aquí todo gira en torno a la experiencia completa del setup. La mesa no solo intenta ser funcional. También intenta ser una pieza central del escritorio y, en ese sentido, lo consigue muy bien.
La he usado como protagonista de mi setup de teletrabajo y gaming y lo que más he notado es esa sensación de orden y paz mental que te da. Suena un poco exagerado, pero cuando tienes una tapa metálica gigante donde escondes los cables, una alfombrilla magnética que encaja perfecta y accesorios pensados para que todo quede limpio, el conjunto se disfruta bastante. El problema es que esa experiencia premium se paga, y se paga muy cara.
Las 5 cosas que más me han gustado

Gestión de cables
Esta es probablemente la mayor razón por la que la Magnus Pro destaca frente a muchísimas otras mesas. No tienes bandejas cutres, ni bridas mal puestas, ni inventos raros con velcro para esconder los cables. Tienes una tapa trasera gigantesca, metálica y magnética donde metes todos los cables y desaparecen. Y cuando digo todos, me refiero a todos. Yo incluso meto ahí cargadores de baterías y otras cosas random del setup. Si odias ver un solo cable, esta mesa te da paz mental.
Ecosistema magnético
El ecosistema magnético de Secretlab está muy bien pensado. Clips, soportes, alfombrilla, ganchos y otros accesorios se integran de una forma muy satisfactoria. Puede parecer una tontería hasta que lo pruebas, pero poder colocar cosas y que todo quede limpio y bien integrado es justo el tipo de detalle por el que mucha gente se enamora de esta mesa.
Estabilidad y robustez
La estabilidad está a otro nivel. Sube y baja sin temblores, sin ruidos raros y sin crujidos. Además, se mantiene firme incluso a máxima altura, algo que no todas las mesas pueden decir. Si vienes de un escritorio más barato, lo vas a notar enseguida. También tienes memorias de altura, algo ya bastante normal en esta gama, pero aquí el conjunto transmite mucha más robustez.
Acabados y diseño
Visualmente la Magnus Pro está muy por encima de la mayoría de mesas elevables que he probado. Todo en acero, acabado mate y una estética muy limpia que en blanco me parece brutal. La alfombrilla también merece mención aparte. Además de ser magnética, la versión tipo polipiel que elegí se limpia muy fácil y queda genial en el setup.
Enchufe integrado en la pata
Es una pijada, sí, pero una muy bien pensada. Una de las patas integra un enchufe y eso ayuda muchísimo a reducir cables por el suelo, regletas innecesarias y lío en general. No es la razón por la que compraría esta mesa, pero una vez lo usas entiendes perfectamente por qué está ahí.
Lo que no me gusta de la Magnus Pro
No todos los brazos de monitor encajan
Esta es probablemente la crítica más repetida y con razón. La tapa trasera metálica que oculta los cables también limita el espacio donde puedes poner un brazo de monitor. Si ya tienes uno con anclaje ancho o muy grueso, te puede tocar hacer malabares o dejar la tapa abierta, lo cual rompe justo la parte más especial de la mesa. Yo he tenido suerte porque uso monitor con pedestal y el anclaje del brazo de mi portátil sí cabía, pero esto es algo que deberías mirar muy bien antes de comprarla.
Ecosistema cerrado y caro
Aquí Secretlab ha hecho algo muy inteligente como marca y algo bastante doloroso para el bolsillo como usuario. Todo está pensado para que uses sus accesorios. La alfombrilla del tamaño exacto, los clips magnéticos, los soportes, los brazos, el gancho para auriculares y así con todo. El problema es que cada vez que añades algo, la factura se dispara. Y sí, son accesorios de calidad, pero también son bastante caros.
Pesa muchísimo
La mesa pesa una barbaridad. Lo entiendo, porque parte de su estabilidad viene precisamente de ahí, pero una vez montada moverla sin ruedas puede ser una pesadilla. Si eres de los que cambia de sitio el setup o te gusta reorganizar la habitación de vez en cuando, yo me plantearía muy seriamente ponerle ruedas.
El precio
Es una mesa premium y el precio, hasta cierto punto, se puede entender viendo materiales, estabilidad y acabados. Pero sigue siendo una barbaridad para la mayoría de gente. Y ese es el gran problema de la Magnus Pro. No es que sea mala, ni muchísimo menos. Es que cuesta lo suficiente como para que tengas que pensártelo dos veces incluso aunque te guste mucho.
Accesorios de la Secretlab Magnus Pro: cuáles merecen la pena y cuáles no tanto
Yo elegí la mesa en blanco, tamaño L y la alfombrilla de escritorio, que en mi opinión es prácticamente imprescindible si quieres disfrutar la experiencia Magnus Pro como toca. También pillé el paquete de gestión de cables de Secretlab, el elevador para monitor y el colgador magnético para auriculares. Sin volverme loco con los accesorios, el total ya se me fue a unos 1075 euros.
Y ahí está justo el problema. Porque en cuanto empiezas a sumar brazos para monitor, RGB de Nanoleaf, soporte para PC y otras historias, la factura se dispara muchísimo más. Los accesorios están bien hechos y encajan de maravilla en el ecosistema, pero si quieres ahorrar un poco, sinceramente creo que puedes encontrar alternativas compatibles en Amazon, AliExpress o donde sea sin tener que pasar por caja siempre con Secretlab.
Secretlab Magnus Pro vs Magnus Evo
Secretlab ha lanzado también la Magnus Evo, una versión más asequible que recorta algunas de las cosas más especiales de la Pro. En concreto, no tiene la gran tapa trasera y también pierde parte del magnetismo en ciertas zonas. A cambio, ofrece más flexibilidad con brazos de monitor y, por supuesto, un precio más contenido. Si te gusta la filosofía de Secretlab pero la Magnus Pro se te va demasiado, la Evo puede ser bastante más razonable.
Entonces, ¿merece la pena la Secretlab Magnus Pro?
Te voy a decir lo mismo que diría en vídeo. Es la mejor mesa que he probado. Sí, lo es. Pero también he probado mesas de 200 y 400 euros que van de maravilla. Así que aquí la clave no es si es buena o mala. La clave es si tú necesitas lo que ofrece. Si buscas una mesa elevable funcional y ya está, yo no me iría a por esta. Hay opciones mucho más racionales y mucho más baratas.
Ahora bien, si para ti el escritorio es una parte importante de tu zona de trabajo o gaming, si te obsesiona tenerlo todo limpio y bien montado y si valoras mucho los detalles, la Magnus Pro te va a encantar. A mí me encanta. Pero siendo totalmente honesto, si no me la hubiesen enviado, tendría que tener bastante dinero de sobra para gastarme tanto en una mesa.
FAQ sobre la Secretlab Magnus Pro
¿La Secretlab Magnus Pro merece la pena por su precio?
Solo si valoras mucho el diseño, la limpieza del setup, la estabilidad y el ecosistema de accesorios. Si solo quieres una mesa elevable funcional, no creo que sea la compra más inteligente.
¿La Secretlab Magnus Pro es mejor que mesas elevables más baratas?
Sí, en estabilidad, acabados, gestión de cables y experiencia general está por encima. Pero eso no significa que una mesa de 200 o 400 euros no pueda cumplir perfectamente para mucha gente.
¿Qué accesorios de la Magnus Pro sí compraría?
La alfombrilla me parece casi obligatoria, el paquete de gestión de cables tiene bastante sentido y el colgador magnético está bien. A partir de ahí, ya depende mucho de tu presupuesto.
¿Qué problema tiene la Secretlab Magnus Pro con los brazos de monitor?
Que la tapa trasera para cables limita el espacio para algunos anclajes. Si tu brazo es ancho o grueso, puede no encajar bien y cargarse parte de la gracia de la mesa.
¿Merece más la pena la Magnus Pro o la Magnus Evo?
La Magnus Pro es mejor y más especial, pero también bastante más cara. La Magnus Evo puede tener mucho más sentido si quieres ahorrar y además necesitas más flexibilidad con brazos de monitor.